INTINA AGONIA

Este corazón mío, tan abierto y tan simple,
es ya casi una fuente debajo de mi llano.

Es un dolor sentado más allá de la muerte.
Un dolor
esperando…
esperando…
esperando…

Todas las horas pasan con
la muerte en los hombros.
Yo sola sigo quieta con mi
sombra en los brazos.

No me cesa en los ojos de
golpear el crepúsculo,
ni me tumba la vida como
un árbol cansado.

Este corazón mío, que ni
él mismo se oye,
que ni él mismo se siente
de tan mudo y tan largo.

¡Cuántas veces lo he visto
por las sendas inútiles
recogiendo espejismos,
como un lago estrellado!

Es un dolor sentado más
allá de la muerte,
dolor hecho de espigas
y sueños desbandados.

Creyéndome gaviota,
verme partido el vuelo,
dándome a las estrellas,
encontrarme en los charcos.

¡Yo que siempre creí
desnudarme la angustia
con solo echar mi alma a
girar con los astros!

¡Oh, mi dolor, sentado más
allá de la muerte!
¡Este corazón mío, tan
abierto y tan largo!
Julia de Burgos

TU CASTIGO

Después de tu traición no he vuelto a verte.
Te ocultas porque temes que algún día
exclame en alta voz para perderte
¡esa mujer que pasa ha sido míah!

¡No temas nada!Soy hidalgo y fuerte,
y en mi honradez de caballero fía.
Guardaré tu secreto hasta la muerte.
¡Antes que divulgarlo moriría!

anao seré yo, que fui feliz contigo,
quien salpique de lodo tu semblante.
Tendrás el desengaño por castigo…

Algún día llorando como loca
me llamarás a gritos. y tu amante
las manos viles te pondrá en la boca…
(Federico Barreto)

AL QUE INGRATO ME DEJA

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor hallo diamante;
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata;
y mato al que me quiere ver triunfante.

Si a este pago padece mi deseo;
si ruego a quel, mi pundonor enojo;
de entre ambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo;
de quien no quiero ser violento empleo;
que de quien no me quiere, vil despojo.
(Sor Juana Inés de la Cruz)

EL DESPECHO

Los ojos tristes, de llorar cansados,
alzando al cielo su clemencia imploro;
mas vuelven luego al encendido lloro,
que el grave peso no los sufre alzados.

Mil dolorosos ayes desdeñados
son¡ay!tras esto de la luz que adoro;
y ni me alivia el día, ni mejoro
con la callada noche mis cuidados;

Huyo a la soledad, y va conmigo
oculto el mal y nada me cree;
en la ciudad en lágrimas me anego.

Aborrezco mi ser y aunque maldigo
la vida, temo que la muerte aún sea
remedio débil para tanto fuego.
(Juan Meléndez Valdés)

PECADORA

En medio de la borrasca de la orgía
se levantó la horizontal y dijo:
Bebo…Por el sagrado crucifico
que de mi pecho en mi niñez pendía;

Por el supremo instante de agonía
del ser que el ser me diera y me maldijo;

Por el rubor quemante de mi hijo
cuando me llame a solas ´madre mía´;
por las amargas hieles de mis gozos,
por el frívolo amante que me besa…
Por la alegre reunión que me acompaña.

Y él explosionando el pecho de sollozos
se detuvo, y quebró contra la mesa
la finísima copa de champaña.

Junto al blanco mantel se irguío un amante
y dijo: Por las bellas pecadoras
que entregan al amor sus breves llantos
con la sonrisa ambigua del farsante.

Por la mujer voluble e inconstante
que acude a las orgías turbadoras
y se arrepiente en todas las auroras
con arrepentimientos de bacante.

Por la lejana fecha de sus bodas,
por el niño que tuvo en su regazo;
porque como ella se arrepienta todas
¡pero todas tan tarde como ellla!.

Y detonó en la sala el taponozo
alegre y triunfador de otra botella.
(Leonidas Yerovi)

DESPECHO

¡Ah, que estoy cansada! Me he reído tanto.
Tanto, que a mis ojos ha asomado el llanto,
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.

Tanto , que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todos mis nervios su sopor desliza.

¡Ah, que estoy cansada! Déjame que duerme.
Pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia de decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?

¡Mentira!No tengo ni dudas ni celos,
ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelo.
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto
es por el esfuerzo de reírme tanto.

ROMANCE

Ayer, cuando me dijieron
que te casabas con otro
guardé silencio instante
por contener el sollozo,
sentí oprimírseme el pecho,
pasó un temblor por mis ojos,
retuve hondo suspiro
y empalideció mi rostro.

Cambié de conversación
como se deshace un moño,
y, encubierto en la sonrisa
de un desdén discreto y sobrio,
dije que la vida es bella
y han que gastarla en gozo.

Pero en el fondo del alma
fue el rayo que hiende un tronco,
y en medio de la existencia
me sentí perdido y solo.
Mi amor que estaba dormido,
volvió a despertar de pronto.
Fue un instante y fue la vida,
no fue nada o lo fue todo.

Luis Cane

UNA FLOR

Una tarde bendecida
me diste , amada , una flor,
y de entonces su perfume
embriaga mi corazón.

Era un jazmín blanco y puro
más no tanto como tú ;
emblema de mis ensueños
símbolos de tu vida.

Yo lo conservo en mi pecho
y en el siempre vivirá;
lo han marchitado mis besos
y lo he regado al llorar.

Pero conserva el aroma
de tu aliento virginal
de tus lágrimas la huella,
de tus miradas quizá.

Será el dulce compañero
de mi triste soledad;
y mientras tú no me olvides
jamás me abandonarás.

Más, acaso por desgracia,
te olvidaras de mi amor,
no resistirán sus hojas
la tormenta del dolor.

Y en medio de mi amargura,
de mi angustia y aflicción,
se deshará en mil pedazos,
¡Y con el corazón!

Jerónimo Ossa
(Panamá)